Un editor vocacional

                              Jaume Vallcorba

Por Ariel Rivadeneira

Galardonado con el Premio Nacional a la  Mejor Labor Editorial de 2002 concedido por el Ministerio de Educación, Jaume Vallcorba (Acantilado y Quaserns Crema) es un lector apasionado y su condición de profesor universitario de literatura lo acercó a la posibilidad de editar, y cuando surgió la oportunidad de crear una editorial coherente con su pensamiento y sus aficiones literarias, se lanzó a ello. Intenta recuperar voces importantes para los lectores y para la historia de la literatura y apostar por escritores desconocidos. Dijo en alguna ocasión que -para él- la misión de la buena literatura es divertir.

 

¿Cuáles son las claves de un buen editor?

Me imagino que, como para todo en el mundo, no hay "claves" precisas. Hay editores vocacionales y los hay que, como yo, caímos en la edición por casualidad. Quizás, a lo sumo, lo importante sea la actitud. El amor por el trabajo que uno hace, el respeto a los textos que trata y a sus lectores.

Si se busca calidad, su editorial, Acantilado (y Quaderns Crema), es de las escogidas en las que se puede confiar. ¿Cómo efectúa la elección de los títulos a publicar?

La verdad es que los títulos los escojo yo siempre, pensando en que puedan formar parte del catálogo con naturalidad. No se trata de buscar libros que tengan como única cualidad que puedan venderse bien, sino de aquéllos que pueden, si se puede decir así, "dialogar" con los demás sin conflicto, sin pegarse trompazos, y que puedan dar profundidad e iluminar a los otros títulos del catálogo como los demás le iluminan a él mismo.

¿Cree que es el departamento de marketing, en lugar del editor, el encargado de decidir qué se publica y qué no se publica en muchas de las grandes editoriales, y que se tiene en cuenta el nombre conocido por sobre la calidad del texto del desconocido?

En Acantilado (y en Quaderns Crema tampoco) definitivamente no. Usted habrá podido observar que en Acantilado se han publicado primeros libros de autores absolutamente desconocidos, con el único mérito de su calidad.

¿Por qué cree que se publica un mayor número de escritores que de escritoras?

Quizás haya más escritores hombres que mujeres, aunque no le sabría decir.  En Acantilado hay algunas mujeres, diría (Berta Vías Mahou, Aurora Luque, Rosa Sala Rose, Isabel Soler, Alma Mahler, Neus Galí, Natalia Ginzburg, Blanca Molho, Selma Ancira, Nicole Loraux, Safo de Lesbos, Gertrud Colmar, Marianne Moore, Liana Millu, Inka Parei, Roswita Haring, Monika Zsgustova, Empar Moliner, Szusza Bánk, Anna Dankóvtseva, Didó Sotiriu, Ana Prieto Nadal.) No salen pocas, ¿no es cierto?, aunque tampoco creo que lo importante sea llenar cupos.

¿Hace usted propuestas específicas o encargos a sus autores?

Sí, en algunos casos, en especial en los libros de ensayo, aunque la verdad es que siempre surgen del diálogo con el autor, de sus intereses personales.

En una entrevista, usted ha declarado que los autores pueden mandar el escrito a su despacho "en la confianza de que aquí se leen todos los originales que llegan. Cada vez son más pero mientras pueda seguiré leyéndolos, es algo que me divierte mucho".  ¿Sigue siendo así?

¡Uf! Cada vez es más difícil. La cantidad de libros que llegan cada día al despacho lo hace imposible. Hay un grupo de lectores que escogen los libros para mí. Entonces los leo.

¿Qué consejos le daría a un inédito con deseos de publicar?

Que primero tuviera verdadero deseo y gusto por escribir (no por ser escritor).

¿Cuáles son las fases que pasa un autor para publicar?

Depende del autor. Hay quien da su original a un agente, y hay quien lo manda a un editor por el que siente simpatía y afinidad. Los dos caminos son posibles y los dos pueden dar resultados, aunque por lo general distintos en su alcance.

¿Recuerda alguna anécdota particular (o más de una) con un escritor nacional o extranjero?

Tengo un libro de anécdotas. Imagino que el mundo editorial, además, es especialmente dado a crearlas. Déjeme que me las guarde para otra ocasión.

¿Qué tipo de libros o colecciones se propone publicar?

La verdad es que los que ya estoy publicando. Las cuatro colecciones existentes, "El Acantilado", "Narrativa", los "Cuadernos" y en bolsillo creo que ya pueden acoger todos los proyectos que puedan surgir.

Muchos libreros se quejan de la cantidad de novedades que aparecen, ¿está saturado el mercado editorial en España?

Al contrario. Yo creo que, cuanta mayor facilidad tenga el lector para escoger, mejor será para él y para el mundo del libro. Aunque es verdad que quizás tengamos un número muy alto de libros estrictamente coyunturales, de vida muy breve.

¿Cuál es su opinión sobre el pago a los autores del préstamo bibliotecario?

La legislación comunitaria determina que las bibliotecas deben compensar a los titulares de derechos por el préstamo bibliotecario. España no adoptó esta normativa y la Unión la sanciona si no lo hace. Creo que hay que cumplir las leyes, dejando claro que no son los lectores quienes van a pagar ese canon, sino que deberá pagarlo la administración a quien competa.

¿Qué momento feliz recuerda en su trayectoria y qué momento difícil?

El Nobel a Kértesz, sin duda. La pérdida de "Liquidación" del mismo autor. Feliz de nuevo: el retorno de Kertész a Acanrtilado.