Puntuación para escritores
y no escritores
Saber
puntuar un relato breve, una novela, un artículo, un ensayo, un
mail
Silvia Adela Kohan

Alba Editorial
18 euros
Es tanto lo que podemos hacer con unos pocos signos de
puntuación que este libro podría haber sido interminable. Nos permiten explicar,
contar, describir, analizar, criticar, desear, denunciar, felicitar. Seguir sus huellas en los textos es
una verdadera tentación, la de leer lo que la puntuación nos sugiere. Tan
imperceptibles y tan poderosos. Los modos de sacarles partido no se acaban
nunca. Sin duda, nos aportan una nueva forma de ver las cosas, una manera
distinta de escribir lo mismo y los compases de nuestra propia voz.
Son la clave para la mejor comunicación por escrito,
imprescindibles para escritores de ficción y no ficción, periodistas, redactores
de textos profesionales, pero también para cada persona en su vida cotidiana que
redacta un correo electrónico, una carta, un informe, un mensaje escueto o
apunta una receta de cocina. De hecho, puntuar mal desprestigia, quita
credibilidad.
*
A medida que los tomamos en cuenta, que comprendemos
cuánto nos pueden ayudar, a medida que los conocemos, los signos de puntuación
nos resultan entrañables, unos más que otros, como pasa con los verdaderos
amigos. Todos los signos de puntuación tienen su personalidad. Dime cuál
prefieres y te diré algo de ti: los paréntesis nos permiten hablar
paralelamente, como en secreto; los signos de interrogación abren grietas a
nuestro pensamiento; el asterisco es un gran organizador, por eso empleo sus
servicios en este prólogo; el punto y coma me facilita esta enumeración; los dos
puntos, me permiten ligarla con la idea precedente... los puntos suspensivos
sugieren algo no dicho; con el punto y aparte paso a otra cosa.
De todo esto y mucho más trata este
libro.
*
Si los signos de puntuación se ponen en el lugar
equivocado, las palabras dejan de decir lo que queremos expresar. De la
puntuación utilizada en cualquier clase de texto depende su sentido, así sea una
novela o un mensaje en la nevera, un informe profesional, un relato, un artículo
periodístico, un ensayo. Una nota que le dejamos a un hijo, a una madre o a la
pareja puede mejorar o empeorar las relaciones, según como esté puntuada. Es un
recurso imprescindible para comunicar algo por escrito y, a la vez, aporta ideas
para escribir. “Al oír las palabras, pienso en su forma y su forma son también
los signos de puntuación”, decía Paul Claudel.
*
¿Cuáles son los secretos de estas imprescindibles
herramientas literarias? ¿Cómo distinguir la
puntuación adecuada para transmitir a un lector la música del lenguaje, una
determinada entonación, una pausa, la exaltación o la calma? ¿Cuál es el mejor
modo de dar a entender lo que pretendemos decir colocando un punto y coma o un
punto en el lugar exacto? ¿Cuándo escoger el punto y coma o el punto y seguido?
¿Cuáles son las funciones de la coma, el punto, el punto y coma, los dos puntos,
los signos de exclamación, los de interrogación, las comillas, los paréntesis,
guiones y demás parientes? ¿Qué producen en una narración, en un informe y hasta
en un prospecto médico? ¿Cómo refuerzan el propio estilo? ¿Por qué preferimos
unos u otros?
En los 22 capítulos que siguen se tratan todos estos
temas con la intención de que el lector encuentre las respuestas que necesite y
pueda solventar sus dudas con agrado.
*
En suma, el uso incorrecto de los signos de puntuación
es un mal a superar.
Son un barco a la deriva, un trampolín hacia un libro,
una ventana, un itinerario de escritura (o en la escritura), una llave que abre
puertas.
¿Qué puntuar? ¿Cómo? ¿Por qué?
Para quienes necesitan conocer la puntuación o manejarla
con exactitud y libertad, los dos primeros capítulos conducen a la reflexión
acerca del lugar de la puntuación en el lenguaje escrito, de la conexión
subjetiva con cada signo, incluido el estilo personal; con testimonios de
escritores de ficción y ensayo, los once capítulos siguientes especifican las
funciones de once signos (coma, dos puntos, punto y coma, punto, puntos
suspensivos, signos de interrogación, de exclamación, paréntesis, guiones,
comillas y otros menos considerados: a varios se los llama auxiliares, pero no
he considerado esta división porque, a mi entender, no siempre lo son); a
continuación, se ofrece un capítulo referido a la música de la puntuación;
cuatro diferenciados por géneros; uno para la traducción y el último resume los
errores más comunes que se suelen cometer.